lunes, 18 de julio de 2016

Los reyes que nunca se convirtieron en padres



Los años no pasaban para él; seguía conservando aquella ilusión de seis de enero que llenaba la casa de gritos y risas, de papeles de regalo rasgados y de estallidos de júbilo bajo el árbol de Navidad.
Sus padres miraban a su pequeño de cuerpo rechoncho y ojos estrechos con el corazón encogido y la sonrisa trémula, y se preguntaban, azorados, quien cuidaría de su niño de cuarenta años cuando ellos ya no estuviesen. 


2 comentarios:

  1. No sé que me gusta más el título o el propio micro. De hecho, el título ya es todo un hiperbreve. Fantástico

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    1. Muchas gracias, David. Es verdad, creo que es de los mejores títulos que he puesto nunca.

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