sábado, 24 de diciembre de 2016

Carbón y migajas

Foto: Julie Falk
   El comedor está repleto de trozos de papel de regalo y cajas abiertas. Este año, toda la familia ha venido a casa de Marcos a compartir los regalos que los reyes magos les han traído.
   El niño está jugando con su nuevo garaje de siete pisos con rampas dobles y elevador eléctrico. Los coches suben y bajan, aparcan, repostan, pasan por el túnel de lavado...
   Su madre trastea el móvil nuevo. Su padre, una cámara de vídeo de alta definición.
   El televisor vomita los últimos estertores de una campaña que acaba, entre deseos para el año nuevo y anuncios de rebajas.
   Un niño inunda la pantalla de cuarenta y ocho pulgadas. Tiene el vientre abultado y mocos resecos en la cara. Lleva una camiseta de un color indefinible dos tallas más grande, deshilachados los bordes de cuello y mangas. Su mirada está impregnada de curiosidad y temor mientras mira a la cámara.
   Marcos contempla un segundo el montón de juguetes junto al sillón que aguarda pacientemente su turno.
   - Mamá -dice.
   - ¿Qué cariño? -responde ella sin apartar la vista de la pantalla táctil.
   - ¿Es que ese niño no se ha portado bien este año?

8 comentarios:

  1. Y esto,niños y niñas, es lo que viene siendo una bofetada de realidad. Grande, Óscar.

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    1. Creo que no somos conscientes de los valores que transmitimos a nuestros hijos: si el que se porta mal es al que menos le traen, entonces el que más tiene es el mejor. O sea: el rico es bueno, el pobre es malo.
      Gracias por estar ahí, Sacra.

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  2. Jo, una patada en el estómago en toda regla. Estupendo micro, Oscar.

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    1. Piensa que mi estómago todavía tiene la marca de una suela también. Es una patada para todos.
      Un saludo y muchas gracias, David.

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  3. Así es Óscar, es duro observar que hay millones de niños que sufren hambre y violencia, y es duro también admitir que es, tal vez, el mayor fracaso que cargamos como civilización. Excelente micro, intenso y contundente. Te mando un gran abrazo y mis mejores deseos para este año que ya casi está por comenzar ¡Feliz Año Nuevo!
    Ariel

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    1. Y lo peor es que tampoco sabes qué puedes hacer como individuo para tratar de mejorar algo.
      Un feliz año nuevo también para ti y gracias por pasarte por aquí.

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