jueves, 19 de enero de 2017

Reseña del libro "Curvas y otras fatalidades" de Daniel Hermosel

Título: Curvas y otras fatalidades
Autor: Daniel Hermosel Murcia
Año: 2008
Edición digital: Bubok (descárgala GRATIS AQUÍ)
Portada: Daniel Hermosel Murcia


En los últimos diez o quince años, muchos hemos tenido la modesta certeza de que el mundo necesitaba de nuestras historias, y nos hemos dedicado a expandirlas como buenamente hemos sabido a través de blogs, libros autopublicados o redes sociales, con mayor o menor suerte, con mayor o menor acierto. Entre esa ingente maraña de bits y grandes o pequeñas expectativas, de vez en cuando, surge alguien con voz propia y un talento innato. Daniel Hermosel Murcia es sin duda alguna uno de esos grandes escritorzuelos que el mundo necesita más que el agua. En un escenario en el que mucha gente piensa que cantar es gritar muy alto y hacer muchos gorgoritos, Daniel, con una voz cálida y sencilla y guitarra en ristre, es de los que se marcan una "Wish you were here" de dejarte sentado.

Daniel (Daniel Turambar para muchos) es un escritor de amplio registro y gran dominio del lenguaje, capaz de acometer diversos géneros con soltura y desparpajo: desde fábulas diminutas a grandes gestas épicas, desde historias de amor y desamor trágicas hasta reflexiones íntimas o escenas cotidianas, siempre con una escritura preciosista, con amor por el detalle y la reflexión. Otro elemento fundamental en su obra es la fantasía, desde la más cotidiana a la más épica, de tal manera que al comenzar un nuevo relato cualquier cosa puede suceder e incluso los más "reales" están también abiertos a múltiples posibilidades, haciendo que los leas con mucha expectación y, en ocasiones, un punto de inquietud.


Hasta la fecha y si mis esbirros no me engañan, sólo tenemos tres publicaciones suyas a disposición del gran público, además, todas ellas gratuitas. Así que te doy el tiempo justo de leerte esta reseña para que corras a buscarlas.


"Curvas y otras fatalidades" es el recopilatorio de relatos que, como el propio autor nos indica, aparecieron en su blog "Y ahora qué, eh?" a lo largo de 2007. Está dividido en dos grandes bloques: por un lado "Curvas", un extenso relato por capítulos, y "Otras fatalidades", un maravilloso cajón de botones de diversos tamaños, formas y colores.


Foto: Julián Ortiz
"Curvas" es una preciosa historia de amor y desencuentro entre dos mujeres que unen sus vidas una noche en una curva de una solitaria carretera. Dos vidas marcadas que se encuentran en puntos muy diferentes de sus respectivos viajes y que se entrelazan para conformar esta conmovedora y agridulce historia sobre la supervivencia y la muerte, la amistad y el amor, los secretos y las mentiras. Dos personajes como dos caras de una misma moneda: vitalidad y fatalidad, derrota y perseverancia. Como todas las grandes historias te deja con ganas de saber más, tanto de lo que vendrá como de lo que ocurrió antes. Y como las grandes historias, resonará en tu cabeza durante mucho tiempo con música propia.

"Y otras fatalidades" es la segunda parte del libro. Un libro, por cierto, con banda sonora, igual que los dos recopilatorios posteriores. Daniel nos propone una serie de canciones para completar la lectura y te aconsejo encarecidamente que le hagas caso, por lo menos un par de las muchas veces que te releerás estos cuentos. Y, si puede ser, con auriculares.

"...la dulce voz de Graciela que me cuenta 
los cotilleos caducos de la revista, 
que se queja de mi triste música, 
que hace planes para el futuro, 
como si fuera allí donde la llevo. 
Y pienso que su voz es la luz 
que da vida a un universo vacío y oscuro. 
No habrá nada cuando ella no esté. 
El mundo se crea en cada una 
de sus carcajadas para luego desaparecer."
Curvas

Si en la primera parte, Daniel nos regalaba una historia extensa y trabajada con mimo, en esta, nos despliega un impresionante abanico de recursos narrativos y estéticos que no dejará insatisfecho a nadie. Desde el ambiente inquietante de "Cinéfago callejero" hasta recuerdos entrañables de la niñez en "Novembre (doesn't) rain", desde la épica fantástica de "La dama y el dragón" o "Prólogo de Dragón" (una soberbia muestra de lo que debe ser este género, libre de estereotipos infantiloides que, en mi opinión, no hacen más que ridiculizarlo en demasiadas ocasiones) a las fábulas domésticas de "Cosas de lagartijas" y "Cosas de mosquitos", desde el planteamiento de mundos alternativos o futuros en "Ordenador" y "Alien" hasta la sencillez de las cosas más cotidianas en "Orquesta" o "Esto que te cuento", desde la experimentación de "Pillados" o "La culpa" hasta la belleza simple de "En un pestañeo" o "Sin resentimientos".


También tienen cabida los relatos en los que las metáforas y las interpretaciones del lector son casi tan importantes como la historia en sí; relatos abiertos, en ocasiones ambiguos, donde debemos rellenar los huecos que el autor sabiamente ha dejado, pintar el trozo de lienzo que está en blanco.


Como ya se ha destacado antes, otro ingrediente importante en las historias del señor Turambar es la música. "Mar de cristal" es un ejemplo perfecto. Una historia de amor y fantasía en primera persona sobre un colchón de sintetizadores y efectos de sonido de Jean Michel Jarre. Aquí se entrelazan todos los elementos fundamentales de la idiosincrasia "danielesca": una historia cotidiana, con un punto de desesperanza apática (no en vano se cita a Huxley como compañero de viaje del protagonista) que se rompe con la entrada de un elemento fantástico, onírico e irreal en la monótona rutina que se nos narra. Una luz en la oscuridad, una perla en un mar de cristal. Una historia preciosa narrada con cariño y delicadeza. Y un final... que, claro, no te voy a desvelar, tendrás que descubrirlo tú mismo.

"Allí las olas se transforman en gigantes
que estrellan su cabeza contra las rocas
esparciendo sus sesos sobre el paseo"
Galerna

Este es un libro recomendado para los que disfrutan las historias bien escritas, las que te hacen pensar y sentir, las que se te quedan durante días y no te abandonan, las que quieres releer varias veces porque siempre encuentras matices nuevos, las que te arrancan una sonrisa, a veces tristes, a veces cómplice. Cuando apures la última frase, relájate, suspira y deja que las palabras te envuelvan. 

Y, luego, ve a por el siguiente libro.

3 comentarios:

  1. Muchas gracias, salao, me sacas los colores.

    ¡Ah: tambien estamos en Lektu, señora! https://lektu.com/a/daniel-hermosel-murcia/580

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    1. ¡Y tú que lo vales, mi "arma"!
      Gracias por el apunte.

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  2. Y tanto que lo vale. De lo mejorcito que he leído en toda mi vida.

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