martes, 7 de febrero de 2017

Por temor

Foto: Leticia Bertin
Marino siempre ha tenido miedo.

Por temor siguió con el negocio familiar y por temor se metió en un matrimonio baldío.


Cuando estalló la guerra trató de agachar la cabeza y pasar desapercibido pero las ideas fuertes no entienden de ambigüedades, así que pronto se encontró con un fusil en las manos.


Ahora el estruendo ha pasado y un pitido culpable ahoga sus oídos. Jadeando, se obliga a separar los párpados, clausurados mientras el capitán ladraba las órdenes y él obligaba a su dedo a empujar el gatillo.


Una fugaz visión, entre brumas grises, le revela un mosaico de cuerpos exangües: un rostro pequeño abierto hacia el cielo, un pie descalzo sucio de barro, un vestido blanco salpicado de ocre. El muro detrás, descarnado, roto.


Temblando, acepta sumiso el cigarro que le ofrecen y aguanta en silencio las carcajadas de los que ahora deben de ser sus compañeros.

8 comentarios:

  1. Estupendo micro Òscar, con una narrativa concisa, sin respiro para el análisis, con excelentes descripciones, demoledoras, realistas -apenas alguna metáfora-, contundentes todas para darle cohesión interna a la historia.
    Porque en tan poco espacio has montado una trama, hay sucesión de hechos en el tiempo. Y también hay escondidas reflexiones y hay definiciones que le aportan certeza a lo que se cuenta.
    Me gustó mucho, muy buen trabajo.
    Un abrazo.
    Ariel

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    1. Gracias, Ariel. Sobre todo, buscaba la reflexión con este micro: las cosas que se pueden dejar de hacer, pero sobre todo, hacer por miedo en determinadas circunstancias.
      Un abrazo.

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  2. Excelente Óscar. Una sucesión de escenas que componen una vida trágica nos sirven para ponernos en la piel del personaje. Lenguaje directo y sin tapujos. Y un final que no ofrece una concesión al sosiego.
    Enhorabuena. Un abrazo.

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    1. Gracias, Ziortza. Últimamente he leído varias cosas ambientadas en la guerra civil y te dejan un mal cuerpo que se acaba traduciendo en historias así.
      Un abrazo.

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  3. Da miedo constatar lo que somos capaces de hacer presas del pánico. Conciso y elocuente. ¡Enhorabuena!

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    1. Muchas gracias, Eva. Es cierto, seguramente el miedo puede llegar a ser más fuerte que el amor o la amistad. Y hacernos cometer las peores atrocidades.

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  4. Magistral, Óscar. Hay gente que no puede comprender como movimientos totalitarios se pueden imponer por la propia voluntad de la sociedad. ¿Cómo algo como el nazismo pudo calar en la sociedad alemana? ¿Acaso no había nadie con dos dedos de frente? Tu lo retratas magistralmente. El miedo. El miedo domestica voluntades, discrepancias... haciéndote participe de la infamia. Enhorabuena!!

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    1. Muchas gracias, David. El miedo es un recurso, igual que el engaño o la fuerza. He intentado no juzgar al personaje (de ahí esa estructura tan seca) porque creo que hay que vivir determinadas situaciones para comprender las acciones de otros. Las circunstancias son a veces muy poderosas. Aunque también es verdad que mucha gente se deja llevar por la impunidad que otorga la masa.
      Un abrazo.

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