miércoles, 1 de febrero de 2017

Reseña del libro "Acerca de mí y otras farsas" de Daniel Hermosel

Título: Acerca de mí y otras farsas
Autor: Daniel Hermosel Murcia
Año: 2010
Edición digital: Bubok (descárgala GRATIS AQUÍ) o Lektu (
descárgala GRATIS AQUÍ)
Portada: Daniel Hermosel Murcia

Con esta última entrega (aunque esperemos que no sea la definitiva), Daniel cierra su particular trilogía "relatil" regalándonos un total de cincuenta y dos historias extraídas de su blog "¿Y ahora qué, eh...?", de participaciones en el concurso quincenal de relatos de usuarios del foro de Bubok (que en aquella época era un hervidero de buena literatura y grandes autores noveles) y alguno inédito hasta la fecha. Esto, unido al hecho de que la media de longitud de los relatos es mayor, nos da un libro bastante más extenso que los anteriores, lo que se convierte en, efectivamente, más disfrute para nosotros.


Si en el anterior, Daniel opinaba sobre la mejora en el nivel medio de todas las historias que aparecían, en éste no se puede menos que afirmar que, de manera general, todos los relatos suben el listón en cuanto a calidad y esmero, todos llevan más allá cualquier aspecto que pudiese aparecer antes. Si en los dos anteriores, teníamos un escritorzuelo con brillos en esta tenemos todo un señor escritor asentado en un estilo propio y personal que se sale de los formatos breves (aunque sigue habiéndolos) y empieza a tejer cestos más grandes y sólidos, sin dejar, eso sí, el formato micro que tan bien maneja.


"Cuando le pedí que me escribiera 
la carta me dijo: Pablo, ya eres 
un niño mayor, ya puedes escribirla 
tú solo. Y yo le dije: Tita Sandra 
pero no sé qué ponerle a los Reyes. 
Y me dijo: pues escribe como 
si estuvieras hablando con ellos. 
Y eso estoy haciendo.."
Queridos Reyes Magos

Una de las cosas que me ha llamado la atención en este recopilatorio es la cantidad de cuentos protagonizados por niños que hay, estableciendo casi un subgénero en la literatura turámbica. Muchos de ellos describen situaciones o escenas muy crudas desde una perspectiva inocente (que, en muchos casos, sirve para que se pierda un estrato de esa maravillosa candidez) donde los pequeños narradores son testigos de hechos trágicos o escabrosos desde la más absoluta ignorancia. En estos relatos, la tristeza y la nostalgia juegan un papel importante pero casi siempre suelen arrancarnos, al menos, una sonrisa cómplice en los labios. Este formato tiene dos grandes peligros: es fácil caer en la sensiblería y es difícil crear una voz infantil sin dejes adultos. No hace falta decir que Daniel sortea estos dos grandes escollos sin problemas. Mención aparte merece la inquietante y carismática Isidora: la amarás o la odiarás. O las dos cosas. 

Otro subgénero del que ya tuvimos fantásticos ejemplos en los anteriores libros es el de las fábulas. Aquí también hay varias relatos que humanizan a los animales para regalarnos historias cargadas de simbolismos: desde la revisión de algún cuento popular, pasando por la reinterpretación de una fábula de Oscar Wilde o la tercera parte de la famosa saga turámbica protagonizada esta vez por rapaces. De nuevo, Daniel pone filtros a nuestra perspectiva para jugar con ella y disfrazar un punto de vista, casi siempre crítico con el modo de vida humano, entre pájaros serviles que hablan, gatos cabrones y lobos con piel de hombre. Lo que se llama una fábula bien hecha.

Foto: guatman
La fantasía es, como ya pudimos comprobar en los anteriores libros, uno de los elementos esenciales en la obra de Daniel, entremezclándose muy a menudo, y de manera sutil, con elementos reales y cotidianos, lo que permite abrir el campo de las posibilidades por los que las situaciones y los personajes campan a sus anchas. En este tercer volumen, el espectro de escenarios y tiempos explorados se amplia de manera impresionante. Tenemos historias enmarcadas en el esplendor de imperios desaparecidos hace milenios y en futuros especulativos, arcángeles de la imaginería bíblica, cuentos de hadas tradicionales, el género épico tolkieniano de mediados del siglo XX, la robótica de leyes propias, gestas de cartucho y consola, criaturas de la noche y superhéroes como nunca los has visto (te lo puedo asegurar).

 "Entré empapado a la cafetería 
que estaba repleta de más refugiados. 
Ella ya estaba allí, sentada en una 
pequeña mesa junto a la cristalera 
leyendo la misma novela que ahora mantiene 
cerrada junto a su mano izquierda. 
El mismo café cortado y la misma 
pastita de chocolate en un diminuto plato. 
Y frente a ella el único hueco 
disponible de la cafetería."
Café cortado

También hay cabida para las historias más reales: el amor al abrigo de una cafetería, la pérdida de contacto con la realidad que produce a veces la obsesión, el humor entre columnas y filas y fórmulas, la brutalidad extrema o el comienzo a nuevas vidas.
 

Para el final me quedo con uno de los mejores relatos que he leído nunca, no sólo de Daniel, sino de cualquier autor. "La importancia de hacer la cama" es un relato en mayúsculas: el tema, el planteamiento, el desarrollo, la historia detrás, todo está encajado a la perfección en un ejemplo de lo que debe ser la literatura universal, más allá de géneros, de modas y corrientes. La narración, sutil y progresiva, va desvelándonos una historia cargada de más sombres que luces, arrancando desde una monotonía mecánica cargada de cajas de fruta y días siameses.

Foto: so le

De momento, el "hasta-a-saber-cuándo" (que no "adiós") del autor ya está durando demasiado porque aunque algunos pudimos seguir disfrutando de su buen hacer durante los citados concursos o en su etapa en Literatura Bastarda (un fantástico proyecto del que tuve la suerte de formar parte durante un breve período de tiempo), la verdad es que ya es hora de que Daniel resucite su parte Turambar y nos vuelva a regalar algo de su talento, que la música está muy bien pero acompañada de buena lectura está mucho mejor. Yo, por si acaso, ya tengo mi pancarta preparada para la manifestación que se está montando.

1 comentario:

  1. No de digo nada porque no puedo estar más de acuerdo en todo lo que dices y, si dijera lo que fuera, seguro que lo estropeaba.
    Buena crítica a una trilogía y un autor que se la merece.
    Avísame con tiempo para la manifestación, que a esa voy fijo ;)

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